Imagínate que tienes en tus manos un producto que incluye “queratina” o “reparadores capilares” entre sus ingredientes. De ser así, lo más probable es que ese producto sea un tratamiento de proteínas para el cabello. Estos tratamientos pueden reparar los folículos y fortalecer los enlaces entre las hebras.

Sin embargo, tal como ocurre con muchos otros productos, los tratamientos a base de proteínas deben usarse con moderación para evitar hacerle más daño al cabello. Como explicaremos en los párrafos siguientes, el uso incorrecto de las proteínas puede hacer que el cabello se ponga todavía más quebradizo. Sigue leyendo para que veas qué es lo que aconsejan los expertos.

¿Cuáles son los beneficios de los tratamientos con proteínas?

Gran parte del cabello está formado por proteínas, y más del 95% del mismo está formado por una proteína en específico, conocida como queratina. Podemos encontrar queratina en diferentes partes del cuerpo, como el pelo, la piel, e incluso las uñas. Esta proteína es la encargada de reforzar la estructura de esos elementos.

Una mala rutina capilar, el exceso de calor, los malos peinados y los tratamientos químicos severos pueden provocar quiebres o encrespamiento. Las proteínas combaten esos efectos, entre muchos problemas más.

  1. Reparan las hebras dañadas y evitan que se rompan

Matt Newman, un reconocido estilista afincado en Nueva York, nos recordó que es casi imposible recrear la proteína natural que mantiene unidos a nuestros cabellos. Sin embargo, señala que las proteínas sintéticas pueden funcionar como “curitas”, reparando las hebras rotas. Al combinarlas con otros ingredientes, como biotina, aminoácidos o proteína de seda, se refuerza la resistencia de las hebras frente a la rotura.

  1. Promueven el crecimiento del cabello

Annagjid “Kee” Taylor ha ganado fama como estilista de diversas celebridades. Ella asegura que “un buen tratamiento de proteínas puede ayudar a reparar el cabello severamente dañado, estimulando su crecimiento y reparando el cuero cabelludo seco y escamoso”. Para tener un cabello más largo, primero hay que proteger a las hebras que tenemos actualmente. Los tratamientos con proteínas garantizan que el cabello esté más sano, y que crezca a un ritmo más rápido.

  1. Embellecen el cabello

Cada vez más personas quieren tener una cabellera larga y frondosa, porque eso aumenta nuestras opciones de peinado, y nos brinda un mejor aspecto. Además, los tratamientos con proteínas no solo le dan más brillo al cabello, sino también ayudan a controlar las puntas abiertas, sellando y enmascarando las cutículas.

¿No sabes si tu cabello necesita proteínas? (¡Haz esta prueba!)

En el cabello, la deficiencia de proteínas se manifiesta en la propensión a las fracturas: el pelo se pone más seco y quebradizo, como si fuera de paja. Newman explica que, en estos casos, el cabello pierde su elasticidad. Sugiere aplicar una “prueba de estiramiento”, para ver si el cabello tiene suficientes proteínas. La prueba es bastante fácil de hacer:

Las proteínas no son el único elemento que mantiene la elasticidad del cabello. Además de las proteínas que nutren y fortalecen las hebras, el cabello necesita tener suficiente humedad, para mantener la flexibilidad bajo cualquier peinado, sin llegar a romperse. El tratamiento se debe hacer de forma controlada, o de lo contrario se podría presentar una “sobrecarga de proteínas”, lo que pondría al cabello más seco y quebradizo todavía.

Cómo se deben usar los tratamientos con proteínas

Los acondicionadores, champús y otros productos para el cuidado del cabello contienen cantidades considerables de proteínas de enlace, entre muchos otros ingredientes. Sin embargo, para que los tratamientos sean realmente eficaces, lo recomendable es aplicar las proteínas en forma de mascarilla, ya que así la concentración es mayor. A continuación te ofrecemos algunos consejos adicionales, para que puedas incorporar los tratamientos con proteínas en tu rutina de cuidado capilar.

¿Con qué frecuencia se deben aplicar los tratamientos con proteínas?

Las características específicas del cabello, incluyendo el grosor, el patrón de rizado, la porosidad y el peinado, son factores decisivos a la hora de determinar qué cantidad de proteína es adecuada para una rutina capilar en concreto. Además, todo puede cambiar en función del clima y las temperaturas que haya en el exterior.

Si el agua se evapora instantáneamente debido a las altas temperaturas o a la alta porosidad, entonces necesitarás más humedad que proteínas. Sin embargo, los expertos nos han ofrecido diversas sugerencias.

Reflexiones finales

Si queremos reforzar los enlaces capilares con el mínimo esfuerzo, los tratamientos con proteínas pueden ser de mucha ayuda. Son eficaces a la hora de restaurar las hebras quebradas, y pueden darle más brillo al cabello. Por lo tanto, vale la pena añadirlos a nuestro catálogo de productos. Sin embargo, fortalecer el cabello puede ser complicado, y a veces los tratamientos con proteínas no son suficientes.

Es entonces cuando entran en juego los trasplantes capilares, entre otros tratamientos médicos. Si estás presentando una pérdida de cabello importante, es hora de que consultes a un especialista. Vinci Hair Clinic ofrece una consulta gratuita para sus clientes de todo el mundo. ¡Reserva tu cita hoy mismo!