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En el mundo de la peluquería, el uso de herramientas que generan calor tiene una larga historia. Estos artefactos se han venido usando desde hace décadas. Parte de su popularidad se debe a que pueden darle un acabado muy elegante al cabello. Aunque muchas mujeres conocen los riesgos que entrañan estas herramientas térmicas, es muy fácil acostumbrarse a su uso. Lo peor es que muchas ni siquiera se aplican protector térmico. La mayoría de las mujeres saben que el uso excesivo de estas herramientas puede traerle desastrosas consecuencias al cabello, sobre todo si no usan protector térmico.

Si ya cruzaste la línea roja y tu cabello quedó dañado por el calor excesivo, tendrás que seguir una rutina capilar especialmente diseñada para restaurar tu cabellera. No es fácil saber por dónde empezar, pero te vamos a dar algunos consejos para que puedas empezar con buen pie.

Cinco consejos para tratar el cabello dañado por el calor

#1. Un buen recorte

A pesar de lo que afirman algunos vendedores, no existen atajos ni soluciones rápidas. Por más que quieras tener una varita mágica y restaurar tu cabello al instante, la realidad es que eso no es posible.

El único remedio para las roturas y las puntas abiertas es un buen recorte. Como analogía, imagínate que tu cabello es una cuerda. Cuando las hebras empiezan a deshilacharse, la única manera de detener el proceso es recortar la cuerda. Aunque pueda parecer una medida drástica, esa es la mejor forma de ponerle un freno a los daños causados por el calor.

#2. Aumenta la humedad y el brillo

Cuando el calor absorbe toda la humedad del cabello, el tallo del pelo se seca y termina fracturándose. Después de recortarte el cabello, deberás aplicarle toda la hidratación que pueda soportar. Si utilizas un buen combo de champú y acondicionador con efectos hidratantes, podrás darle más brillo y vitalidad a tu cabellera.

Además, lo mejor es que optes por un champú sin sulfatos, que contenga ingredientes para tratar el cabello seco. Los champús sin sulfatos son suaves con el pelo y con el cuero cabelludo, y no tienen tensioactivos ni sales que puedan resecarlo.

Después del champú y el acondicionador, completa tu tratamiento con un aceite o sérum capilar, para darle a tu cabello un brillo adecuado.

#3. Tratamientos capilares de acondicionamiento profundo

Durante las primeras etapas del proceso de reparación capilar, podrás alternar tu acondicionador habitual con un acondicionamiento profundo, para aumentar la hidratación. Elige un producto que reavive tu cabello y que repare los daños, sin provocar roturas.

Combina el acondicionamiento profundo con tratamientos capilares, para darle más intensidad al proceso de recuperación.

Algunos ejemplos de tratamientos capilares a los que puedes recurrir son los siguientes:

  • Tratamiento de recarga de proteínas en forma de acondicionador sin enjuague. Esto nutrirá tu cabello, aumentará su fuerza y flexibilidad, y lo protegerá contra los daños del día a día.
  • Un tratamiento fortalecedor, con ingredientes como el nimbo de la India (Azadirachta indica), puede fortalecer y nutrir tu cabello, brindándole más brillo e hidratación.
  • Los tratamientos para prevenir las roturas forman una barrera protectora alrededor de las hebras, previniendo los daños causados por el calor y los rayos ultravioleta. Este tratamiento también repara las puntas abiertas y fortalece el cabello debilitado.

#4. ¡Descansa de tanto calor!

Tal vez sientas la tentación de volver a usar tus herramientas de peinado favoritas. Pero mientras tu cabello esté en proceso de recuperación, tienes que evitar estropearlo. Tómate un descanso y deja a un lado cualquier herramienta térmica: tu pelo te lo agradecerá. Opta por estilos fáciles de peinar y arreglar, como moños, colas de caballo o trenzas holgadas. También puedes usar productos suaves para darle más forma, volumen o fijación a tu cabello.

Sea cual sea tu decisión, debes comprometerte a no volver a usar planchas, rizadores o alisadores por unos cuantos meses, para que tu cabello se recupere totalmente.

#5. Olvídate del tinte

Tal vez estés pensando que es el momento ideal para lucir un nuevo color de pelo. ¡Piénsatelo dos veces! Si te tiñes el pelo mientras esté dañado por el calor, podrías terminar agravando el problema. En vez de ayudar a que tu cabello recupere su brillo natural, si te lo tiñes podrías echar a la basura todo el trabajo que hiciste para repararlo.

Si sientes que no puedes vivir sin pintarte el pelo, entonces opta por los tintes temporales o semipermanentes, que son menos dañinos para tus hebras.

Conclusión

Para que tu cabello se pueda recuperar por completo de los daños causados por el calor, tendrás que armarte de paciencia por unos cuantos meses. ¡Pero el resultado valdrá la pena! El primer paso es reservar una cita en la peluquería, para que te hagan un buen recorte. Después debes hidratarte bien el pelo, eligiendo un champú y un acondicionador sin sulfatos que vayan a tono con tu tipo de cabello. Por último, debes dejar a un lado las herramientas térmicas (planchas, alisadores, rizadores, etc.) hasta que tu cabello se recupere por completo. También tendrás que evitar los tintes innecesarios. Si piensas utilizar herramientas de calor en el futuro, asegúrate de usar un buen protector térmico antes de cada sesión.

En Vinci Hair Clinic hemos ayudado a muchas personas con sus problemas capilares. Contamos con un equipo de primera línea, y estamos listos para ayudarte a ti también. ¡Reserva tu consulta gratuita y sin compromisos hoy mismo!

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