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Cuando queremos vernos lo mejor posible, tratamos de mantener nuestro cabello suave, liso y brillante a lo largo del día. Al fin y al cabo, ¿quién quiere tener el cabello seco y dañado? Pero para conseguir un cabello sano y lleno de vida, es necesario que sigas una rutina de cuidado capilar consistente, incluyendo la aplicación de un champú y un acondicionador adecuados para tu tipo de cabello. De lo contrario, podrías terminar con un cabello encrespado y seriamente dañado.

Sin embargo, es esencial tener en cuenta que la fractura del cabello es el resultado de varios factores, algunos de los cuales pueden estar fuera de tu control. Aparte de una rutina incorrecta, hay otras razones comunes que pueden hacer que el pelo se te ponga frágil y quebradizo.

La sequedad lo empeora todo

Tener el pelo seco es una causa común de rotura. Cuando el cabello no recibe suficiente humedad o no puede retener la que ya tiene, empieza a ponerse frágil y opaco. Y si permanece seco, su capa externa se rompe.

Si tienes el pelo seco, asegúrate de acondicionarlo regularmente, para que lo mantengas hidratado y con un aspecto más saludable. También debes evitar aplicarte el champú directamente sobre el cuero cabelludo, para que el producto no lo despoje de sus aceites naturales esenciales.

Las temperaturas extremas hacen daño

Las herramientas de peinado que generan calor son un salvavidas para muchas mujeres, ya que nos permiten mejorar el aspecto del cabello rápidamente, y conseguir ese estilo que tanto deseamos. Pero el problema con estos utensilios es que someten al pelo a un calor excesivo, sobre todo en los meses de verano. Si los usas continuamente, o con el ajuste de calor demasiado alto, es probable que te dañes las hebras en poco tiempo.

Piensa bien en lo que comes

Una buena dieta nos ayuda a mantener la piel sana, pero también desempeña un papel fundamental a la hora de conseguir un cabello fuerte y saludable. Una adecuada ingesta de alimentos y nutrientes resulta crucial para darle fuerza y volumen al cabello. Si tienes alguna deficiencia vitamínica, tu cabello terminará pagando el precio.

Unos niveles adecuados de zinc y hierro pueden reducir la caída del cabello, mientras que el ácido fólico estimula su crecimiento. Si incluyes más vitaminas A y C en tu dieta, además de niacina y proteínas, podrás tener un cabello más bello y saludable.

Bájale dos rayitas a la peluquería

En algún momento, es probable que necesites recurrir a servicios profesionales para alisarte o teñirte el cabello. Eso no debería afectar demasiado el estado de tu cabello, siempre que no lo hagas con regularidad. Sin embargo, si se convierte en una rutina, podrías terminar debilitando la cutícula del cabello, y tus hebras terminarán rompiéndose.

El lavado no siempre es una buena idea

Aunque es esencial lavarse el pelo con regularidad, hay un límite en la frecuencia con la que debes hacerlo. Los lavados frecuentes pueden despojar al cabello de sus aceites naturales. Si tienes el cabello seco, prueba lavártelo semanalmente, y concentra el champú en el cuero cabelludo, para minimizar el daño en las hebras.

Las coletas pueden dañar el tallo capilar

En los días ventosos, es posible que caigas en la tentación de amarrarte el pelo con un elástico. Sin embargo, lo que quizá no sepas es que al apretar la coleta con demasiada fuerza estás cortando el tallo del pelo, haciendo que se deshilache. En el peor de los casos, cuando el cabello queda muy estirado hacia atrás, puede terminar cayéndose.

Un secado mal hecho

Normalmente, cuando terminas de bañarte, te restriegas el pelo con una toalla. La verdad es que usar la toalla para secarse el pelo no es un buen hábito, porque nos rompemos las hebras, y dejamos los folículos pilosos más frágiles. En vez de restregarte la toalla, envuélvete el cabello con ella, y déjatelo así durante unos minutos, para que la tela absorba el exceso de agua.

El mito de las 100 cepilladas al día

El cepillado le aporta un brillo natural al cabello, pero el consejo de las 100 pasadas al día es totalmente erróneo. El cepillado excesivo puede dañar el cuero cabelludo. Además, es posible que empieces a dejar muchos mechones en el cepillo, lo que es una señal inequívoca de que lo estás haciendo en exceso. Para solventar este problema, usa un cepillo con cerdas naturales o un peine de púas anchas, y realiza movimientos suaves.

Patrones de alimentación poco saludables

Es posible que las personas que sufren de anorexia o bulimia nerviosa no estén recibiendo los nutrientes esenciales que necesitan para estimular el crecimiento saludable del cabello. Como resultado, los folículos pilosos muestran fractura en el centro, un signo visible de daño capilar.

Desequilibrios hormonales

El hipotiroidismo puede dañar algunas de las funciones normales del cuerpo, incluyendo el crecimiento natural del cabello. Por lo tanto, si te diagnostican esta condición, podrás notar un aumento en la caída del cabello después de ducharte, o a la hora de peinarte.

Conclusión

El estilo de vida que llevas es clave para tener un cabello sano, brillante y frondoso. Por lo tanto, debes revisar tus hábitos y empezar a cuidar tus mechones como es debido, para evitar esos molestos signos de fractura capilar.

Vinci Hair Clinic te puede ayudar a superar la caída del cabello. Te ofrecemos una amplia variedad de tratamientos. Reserva una consulta gratuita como cliente nuevo, y empieza tu proceso de restauración capilar cuanto antes.

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