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No dejes que el agua te dañe el cabello en verano

A mucha gente le gusta nadar en la piscina en cualquier época del año, pero la mayoría prefiere hacerlo durante el verano. Ya sea en el mar, bajo un cielo azul y un sol radiante, o en la piscina de algún idílico destino vacacional, es en los meses veraniegos cuando solemos mojarnos más.

Aunque es estupendo dejar atrás la rutina del trabajo y disfrutar de un buen descanso, hay algunas rutinas que siempre debemos mantener. Y la rutina del cuidado del cabello es una de las principales. La combinación de sol abrasador, agua salada y cloro representa una amenaza importante para el cabello, sobre todo si no tomamos medidas para protegerlo.

En este artículo te vamos a dar algunos consejos para que puedas mantener tu cabello en óptimas condiciones durante la época vacacional.

¿Qué tanto daño me puede hacer?

Aunque los niveles de cloro que se usan en las piscinas no dañan nuestra salud, sí son lo suficientemente fuertes como para matar las bacterias. Y eso significa que también pueden dañarte el pelo. El exceso de cloro puede eliminar los aceites naturales del cabello, dejándolo seco y con tendencia a desarrollar puntas abiertas. También puede eliminar el color de las hebras. El agua salada tiene un efecto similar, y puede dejar el cabello áspero, deshidratado y encrespado.

Pero el agua no es la única amenaza. También hay que tener en cuenta los efectos del sol. Los rayos UVA y UVB pueden provocar el mismo tipo de decoloración, resequedad y rotura que el cloro y el agua salada.

Pero basta de malas noticias. Ahora te vamos a explicar qué puedes hacer para proteger tu cabello, sin tener que renunciar al sol, la piscina y el mar.

Usa un gorro de baño

Cuanto menos expongas tu cabello al agua y el sol, menos daño sufrirá. Por lo tanto, usar un buen gorro de natación es cuestión de sentido común. Para hacer más fácil el uso del gorro, mójate el pelo antes de ponértelo, pero no con el agua de la piscina o del mar. Si lo prefieres, puedes aplicarte aceite para el cabello. Intenta que el gorro te cubra la mayor cantidad de pelo posible.

Si puedes, elige un gorro de natación que seade látex o silicona. Los gorros de estos materiales son más resistentes al agua que los gorros de lycra o poliéster.

Pon tu cabello en remojo antes y después de nadar

Hoy en día, el acceso a la mayoría de las piscinas cubiertas es a través de la zona de duchas. Y hay una buena razón para ello. Ducharse antes de usar la piscina es una buena forma de eliminar los contaminantes del pelo y del cuerpo, antes de llevarlos al agua. En las playas de los centros turísticos también hay duchas que nos ayudan a deshacernos de la arena.

La ducha también es una buena forma de proteger al cabello del cloro, ya que esta sustancia absorbe el agua. Lo que se busca con ello es diluir cualquier rastro de cloro que nos haya podido quedar, y limitar desde el principio la cantidad de cloro que pueda absorber el cabello.

Al salir de la piscina o del mar, es vital que nos enjuaguemos bien el pelo con agua limpia. Así eliminaremos cualquier producto químico nocivo que nos haya quedado de la piscina o del mar. Lávate bien el pelo en cuanto tengas oportunidad. Usa un champú clarificante, y aplícate un acondicionador sin enjuague.

Añade más productos hidratantes a tu rutina de cuidado capilar

Si sabes que vas a estar bajo el sol y dentro del agua, es importante que lleves algunos productos extra en tu equipaje. El aceite capilar, los sueros para el cabello y los acondicionadores hidratantes te ayudarán a combatir los efectos deshidratantes del sol, el cloro y el agua salada.

Los aceites de coco, oliva y jojoba cubre tus hebras con una capa protectora, que impide que el cabello absorba el cloro y los elementos nocivos del agua salada.

Rutina después de nadar

Ya hemos mencionado la importancia de enjuagar bien el pelo cuando salimos del agua, pero la rutina después de nadar no termina ahí. Si es posible, debes dejar que tu cabello se seque al aire. Pero si no tienes tiempo suficiente, termina de secártelo con una toalla de microfibra. El uso de secador solo agravará los problemas de resequedad y encrespamiento provocados por el agua. Ten en cuenta que, si has estado bajo el sol todo el día, lo último que tu pelo necesita es más calor.

Ten mucho cuidado si te vas a peinar o cepillar el cabello cuando todavía está húmedo. El pelo es mucho más frágil y vulnerable cuando está mojado. Hay todo tipo de cepillos y peines en el mercado; así que asegúrate de usar uno que pueda desenredarte el pelo sin desgarrarlo.

Conclusión

El sol, el agua salada y el cloro son serias amenazas para el cabello. Si le dedicas un poco de tiempo a tu cabello antes y después de nadar, podrás ahorrarte la angustia de tener una cabellera seca y quebradiza, repleta de puntas abiertas.

Si te preocupa el estado de tu cabellera, o estás sufriendo caída o debilitamiento capilar, ¿por qué no hablas con un especialista de Vinci Hair Clinic? A todos nuestros clientes nuevos les ofrecemos una consulta gratuita y sin compromiso. Ponte en contacto con nosotros y reserva tu cita cuanto antes. ¡Tenemos clínicas en todo el mundo!