Cuando pensamos en nuestro cabello, la mayoría de las veces solo nos enfocamos en lo que vemos a simple vista. Nos fijamos en nuestros preciados mechones, y nos olvidamos de que ellos son el producto de algo que no podemos ver tan fácilmente: el cuero cabelludo. Pero no te equivoques: la salud de nuestro cuero cabelludo es fundamental para la buena apariencia y el bienestar de nuestro cabello.

Ciertamente, los productos que mejoran el aspecto de las hebras son importantes y pueden dar buenos resultados, pero si el cuero cabelludo está en mal estado, cualquier mejora en el cabello solo será temporal. Para que el cabello pueda estar fuerte y sano, el cuero cabelludo también lo tiene que estar. Debes tener eso muy en cuenta, para que puedas lucir el cabello que tanto deseas, y para que prevengas su caída.

La importancia de la salud del cuero cabelludo

Basta una simple analogía para explicar fácilmente la conexión biológica entre el cuero cabelludo y el cabello. Si las hebras capilares fueran un árbol, el cuero cabelludo sería la tierra. Un suelo rico y bien nutrido permitirá que el árbol crezca de forma constante. Lo mismo pasa con el cuero cabelludo y el cabello.

Las hebras crecen desde los folículos que están situados bajo el cuero cabelludo. Para que los cabellos se abran paso y crezcan, la superficie del cuero cabelludo debe ser lo suficientemente suave como para permitirlo. Si la superficie está llena de caspa, grasa, acumulaciones o suciedad, será difícil que el cabello atraviese la piel, y también será más difícil que los nutrientes lleguen al interior del cuero cabelludo.

Cómo tratar el cuero cabelludo dañado

Para tratar el cuero cabelludo de forma eficaz, el primer paso consiste en identificar cualquier obstrucción que pueda haber. Los expertos señalan tres afecciones comunes que pueden arruinar la salud del cuero cabelludo. Te ofrecemos algunas posibles soluciones a cada problema.

Caspa

¿Cuál es la causa de la caspa? Sorprendentemente, no es la sequedad del cuero cabelludo. Pocos saben que la caspa es el resultado de la sobreproducción de grasa y hongos en esa zona de la piel. La contaminación atmosférica, los productos capilares y las células muertas dejan residuos que se unen al sebo natural y terminan convirtiéndose en caspa.

Esta condición también da lugar a un cabello más grasoso y aceitoso, y su impacto en nuestra salud capilar es más profundo de lo que pensamos. Cuando el cuero cabelludo está cubierto de caspa y grasa, los nuevos cabellos que intentan crecer desde los folículos quedan bloqueados. Por eso la caspa representa un obstáculo tan importante para el crecimiento del cabello.

Para tratar la caspa, debemos replantearnos nuestra rutina de cuidado capilar y revisar los productos que estamos usando. Considera la posibilidad de cambiarte a un champú y acondicionador anticaspa, que no solo mejoren la salud de tu cuero cabelludo, sino que también beneficien a tu cabello. Los mejores champús suelen contener aceites naturales como el de coco y argán, para suavizar el cabello.

Picores en el cuero cabelludo

La irritación nos impide tener un cabello bonito, e incluso puede provocar su caída. ¿Cómo es eso posible? Principalmente de dos formas. En primer lugar, el picor puede ser un indicio de que el cuero cabelludo no está bien nutrido, y que, por lo tanto, no está en condiciones de mantener el crecimiento sano del cabello. En segundo lugar, la irritación hace que nos den ganas de rascarnos, lo que conduce a mayores daños en el cuero cabelludo. Hay varios factores que pueden provocar esa irritación, como la contaminación ambiental, la sobreproducción de grasa o la acumulación de suciedad.

Sin embargo, estos no son los únicos factores. Los productos que usamos para el cuidado del cabello también pueden generar acumulaciones de residuos si dejamos que se sequen sobre el cuero cabelludo. Para evitarlo, hay que lavar y enjuagar a fondo después de usar cada producto, para eliminar todas las sustancias sobrantes. Considera la posibilidad de hacerte una limpieza profunda una vez por semana, frotándote bien el cuero cabelludo, para que lo mantengas sano y puedas tener un cabello brillante y bien nutrido.

Resequedad en el cuero cabelludo

Una buena hidratación es fundamental si queremos tener la piel suave y bonita. Lo mismo pasa con la salud del cuero cabelludo, que se puede resecar por los cambios repentinos en la temperatura y la humedad, y por el uso de ciertos productos capilares, como los champús en seco. Si quieres recuperar esa hidratación perdida, no caigas en la tentación de lavarte el pelo con más frecuencia. De hecho, lavarse el pelo con demasiada frecuencia puede agravar el problema: ese lavado excesivo puede eliminar los aceites naturales de la piel y el cabello.

Mantener una rutina moderada y consultar a un buen especialista en salud capilar puede ayudarte a solucionar el problema del cuero cabelludo seco. Puedes probar aplicándote una mascarilla de acondicionamiento profundo, o usar productos que contengan aceite de argán u otros aceites naturales, para suavizar y revitalizar el cuero cabelludo.

Reflexiones finales

Mantener un cabello sano puede ser todo un reto, sobre todo si tenemos el pelo seco y quebradizo, o si se nos está cayendo más de lo normal. Si estás pasando por alguno de estos problemas, debes prestarle más atención a tu rutina de lavado, a los productos capilares que utilizas y a la forma como los usas. Si no logras ver ningún resultado, no dudes en ponerte en contacto con un especialista. Vinci Hair Clinic ofrece una consulta gratuita para todos sus pacientes nuevos. ¡Solo tienes que ponerte en contacto con nosotros y reservar tu cita!