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¿Nunca tienes tiempo para secarte el cabello como es debido? Seguro agarras el secador, lo pones al máximo, te olvidas de usar protector térmico y sales corriendo. ¡Qué importa, es solo una vez! ¿Qué daño podría causar? Bueno, ese inocente acto puede ser desastroso para tu cabello. Es verdad que no se te empezará a caer de inmediato, pero el daño estará ahí, y podría ser irreversible. El uso constante de herramientas térmicas puede generar rotura capilar, puntas quebradizas y hasta daño permanente en los folículos y en el cuero cabelludo. Esos pocos segundos que te tardas en aplicarte un protector de calor pueden hacer una gran diferencia.

¿Qué es un protector de calor?

Antes de que te pongas a buscar en los estantes de las perfumerías, es bueno que conozcas un poco más sobre este fantástico producto. Su principal propósito es proteger al cabello de los efectos dañinos del calor. Entre las fuentes de calor más comunes están el secador de pelo, los rizadores y otras herramientas de peluquería que funcionan generando calor. El protector térmico puede venir en muchas formas: suero, aerosol, aceite e incluso crema. Además, el mismo producto puede ser usado para controlar el encrespamiento, o simplemente para hidratarte el cabello. Antes de usar la herramienta térmica, aplícate el protector sobre el cabello, tratando de cubrirlo por completo.

¿Cuál es el riesgo de no usar protector térmico?

Si te estilizas el pelo usando herramientas térmicas, pero no te aplicas un protector de calor, tus hebras empezarán a secarse casi de inmediato. El cabello seco es susceptible a la rotura, a las puntas abiertas y a la estática (frizz o encrespamiento). Cuando tu cabello se seca, pierde su brillo: se ve apagado y poco atractivo. Como no siempre podemos evitar el uso de herramientas térmicas, vale la pena que nos tomemos un tiempo para limitar el daño que le hacemos al cabello.

¿Si uso protector de calor, puedo usar herramientas térmicas todos los días?

¡Ojalá fuera así de simple! Lamentablemente, el protector de calor tiene sus limitaciones. Aunque reduce la cantidad de calor que es transferido al cabello, no lo bloquea por completo. Además, el protector de calor deja residuos si se usa con demasiada frecuencia. Si tu estilo de peinado requiere el uso de lacas o fijadores, tendrás que usar un champú aclarante o una alternativa casera, al menos una vez por semana. Así podrás deshacerte de los residuos que suelen dejar todos estos productos.

Aunque algunos protectores de calor aseguran que pueden bloquear hasta 450 grados centígrados, nunca debes aplicarle tanto calor a tu cabello. Siempre que sea posible, usa las herramientas térmicas en los ajustes más bajos. Siempre debes leer la etiqueta del protector térmico que decidas usar. Hay que seguir las instrucciones del producto elegido.

¿Qué más puedo hacer para evitar el daño por el calor?

El protector de calor solo es una primera línea de defensa. Hay otras formas de proteger al cabello del daño que genera el calor. Aquí te presentamos algunas alternativas a los aerosoles y sueros protectores.

#1. ¡Sécate antes del secado!

Antes de usar el secador de pelo, deja que tu cabello se seque al aire, y usa una toalla de microfibra para absorber el exceso de humedad. Así pasarás menos tiempo echándole aire caliente a tu cabello.

También debes reducir la frecuencia con la que usas el secador de pelo, para disminuir la exposición al calor. Si dejas de usar herramientas térmicas por un tiempo, le darás un respiro a tu cabello, para que tenga más fuerza y salud.

En el mercado hay muchos productos que nos ayudan a arreglarnos el cabello sin necesidad de aplicarle calor. Aprovecha esos productos, y evitarás daños potenciales.

#2. Usa la temperatura más baja posible

Usar el secador con la temperatura más alta no necesariamente nos va a secar el pelo más rápido. ¡Y tampoco nos garantiza que alcancemos los mejores resultados! Acostúmbrate a usar el ajuste más bajo, y tómate tu tiempo para secarte y peinarte el cabello con calma y seguridad.

Recupérate de los daños

Si tu cabello ha sufrido daños por culpa del calor, debes dejar de usar cualquier herramienta térmica hasta que se recupere. Si el calor te dejó el cabello quebradizo y reseco, aplícate una mascarilla de acondicionamiento profundo que tenga muchos ingredientes nutritivos e hidratantes. También deberías considerar la posibilidad de acudir a la peluquería, para que te recorten el pelo cada seis u ocho semanas. Así podrás deshacerte de las puntas abiertas.

La exposición excesiva al calor puede dañar los folículos capilares, y generar un cuadro de pérdida capilar. Si te preocupa esa posibilidad, tal vez sea hora de buscar ayuda profesional. Vinci Hair Clinic te ofrece una consulta gratuita, para que puedas recibir un asesoramiento especializado. ¡Ponte en contacto con nosotros hoy mismo, y reserva tu cita sin ningún compromiso!

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