El verano puede ser una estación difícil para el cabello. El calor puede resecarlo y despojarlo de sus aceites naturales. Si te vas de vacaciones, tienes que tener cuidado con el daño que el agua salada o clorada le puedan causar a tu cabello. Y, por supuesto, hay que tener en cuenta la pérdida de cabello estacional.

Eso no quiere decir que debas pasar todo el verano con la cabeza tapada. En este artículo vamos a repasar algunas de las tensiones y presiones a las que se enfrenta tu cabello en verano, y te vamos a sugerir algunas formas de despejar esas dificultades. Sigue leyendo para que descubras más.

Los peligros del sol del verano

El cabello dañado por el sol es fácil de detectar. Se caracteriza por el encrespamiento, las puntas abiertas y las hebras secas y quebradizas. En pocas palabras, el exceso de sol es malo para el cabello. Si tienes el pelo seco o teñido, tus mechones se secarán aún más si los expones al calor. Cuando el cabello se seca demasiado, absorbe la humedad de la atmósfera que lo rodea. Eso hace que el tallo capilar se expanda y la cutícula se parta. La cutícula capilar es la capa exterior de la hebra, la que le proporciona su brillo y su suavidad. Por lo tanto, cuando la cutícula se daña, el pelo empieza a tener un aspecto áspero y apagado. Además de atacar la estructura del cabello, los rayos del sol también le roban sus aceites protectores.

¡Cuidado con el agua!

Es fantástico poder disfrutar en la playa o la piscina durante el verano, pero hay que tener un cuidado adicional. Por ejemplo, el agua de las piscinas lleva cloro, para poder eliminar las bacterias. Pero lamentablemente, el cloro afecta a los aceites naturales del cabello, y también puede despojarlo de cualquier color que le hayas aplicado recientemente. El pelo puede quedar deshidratado y propenso a enredarse, haciendo que sea difícil de peinar. Como resultado, es posible que dejes más pelo en tu cepillo o peine. El agua salada también es perjudicial, ya que elimina la humedad y la grasa del cabello.

Pérdida de cabello estacional

Este tipo de daño capilar estacional no debe confundirse con la caída del cabello estacional. En el caso de esta última, el aumento de las temperaturas en primavera y verano puede provocar un choque o traumatismo capilar, haciendo que más hebras de lo normal entren en la fase de reposo. El pelo no se cae inmediatamente cuando entra en esta fase telógena de su ciclo. En cambio, es probable que la persona afectada note una mayor caída del cabello en los meses de otoño.

En cambio, los daños que suele sufrir el cabello en verano pueden provocar la pérdida inmediata de un pequeño número de hebras rotas y quebradizas, que se reponen rápidamente.

Los pasos que puedes tomar

Todo esto parece una pesadilla, pero, como indicamos al principio, no es necesario que te tapes durante todo el verano. Hay algunas medidas simples que puedes tomar para asegurarte de que tu cabello se mantenga sano. Lo más importante es que hidrates tu cabello con regularidad. Utiliza tratamientos ligeros sin enjuague, para devolverle la hidratación al cuero cabelludo y a las hebras. Es infinitamente mejor utilizar un producto que contenga filtros UV, ya que así tendrás una protección adicional. También puedes usar una mascarilla capilar con aceite de oliva, para devolverle la fuerza y el brillo a tus cabellos.

También puedes seguir algunos trucos sencillos de sentido común. Por ejemplo, usa sombrero y bebe mucha agua para mantener tu piel y tu cabello bien hidratados. Reduce la frecuencia con la que te lavas el pelo, para no despojarlo de sus aceites naturales. Reduce también el uso del secador y de otras herramientas térmicas de peinado. Córtate el pelo con regularidad durante el verano, para eliminar las puntas abiertas.

Si vas a nadar, asegúrate de enjuagarte el pelo antes de entrar al agua, e inmediatamente después de salir de ella. Si te mojas las hebras previamente, evitarás que las moléculas de cloro o de agua salada se adhieran a ellas. El enjuagado posterior eliminará las que hayan logrado adherirse a tu cabello. Utiliza un champú clarificante, o un champú y acondicionador para nadadores, que son diseñados específicamente para ese fin.

Los aceites y acondicionadores naturales pueden restaurar las proteínas, los aceites y la humedad del cabello. El acondicionador puede combatir el encrespamiento y las puntas abiertas, además de sellar la humedad.

Conclusión

Es comprensible que los meses de verano sean los favoritos de mucha gente. A menudo es el único momento en el que podemos disfrutar de un clima agradable, lejos del estrés de la escuela, la universidad o el trabajo. Si tomas algunas de las precauciones que hemos descrito, podrás disfrutar de esta época sin que tu cabello sufra daños graves.

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